He vuelto y volveré.
He vuelto a escribir y a escribirme, he vuelto a leerte sin quererlo y por casualidad y me has repugnado más de lo que esperaba.
Hoy te escribo a tí, como siempre y para no volver a hacerlo. Hoy me despido del último respiro que quedaba de tí en mi mente, porque de mi corazón volaste hace ya tiempo.
Hoy me escribo a mí para recordarme que no puedo sentirme más completa, lejos, pero completa.
No voy a empezar escupiendo reproches como un día hice. No voy a hablar de tí porque un día gasté todas las lágrimas que me quedaban para tí y decidí irme.
Aquel día tenía claro que iba a rezar tu regreso hasta que me dolieran las rodillas, aún sin creer en aquello que guarda el cielo pero creyendo en el que me prometiste.
Nos prometimos poesía, amor, Londres, Málaga y un viaje a Nueva York, pero es tarde.
Es tarde para mí y para nosotros. Me dí cuenta de que nos espera un nuevo mañana pero no juntos, y ese nuevo mañana, ha llegado.
Por eso quiero escribirme, para recordarme de que nadie muere por nadie, yo teniendolo claro y tú pensando que moriría.
Hoy quiero despedirme de tí para no volver a hablar de tí o para hacerlo sin ningún sentimiento hacia tí, sea bueno, o malo. Esta mañana te he leído por casualidad y sin querer y es la última vez que voy a hacerlo. Porque no sentía nada por tí, quizás cariño por lo importante que has sido en mi vida y porque he crecido prácticamente a tu lado y me has enseñado muchísimas cosas pero tras esos segundos que he gastado en leer a ese maravilloso poeta que no he leído muchos reproches en sus letras, pero que esa página estaba llena de palabras vomitadas de tu boca. Pensé que íbamos a ser maduros y que como tú decías, somos mayorcitos para andarnos con niñerías y yo ya estoy cansada de eso. Ya ni siquiera eres alguien en mi vida. Dejaste de serlo hace tiempo pasando a ser simplemente un recuerdo, una etapa de mi vida, pero ya, ni eso. No te voy a pedir perdón, no me arrepiento de nada, me arrepiento de no haber descubierto la felicidad antes que la vida me tenía guardada y estoy completa.
Siempre he sentido que me faltaba algo más o alguien más en mi vida, pero ahora sé que no. Me faltaba librarme de aquello que no me hacía bien y coger todo aquello que me hace feliz y encontrar a alguien diferente. Y me llena nadie sabe cuanto, y me hace feliz, y me es imposible no quererle y lo quiero, muchísimo.
Por eso me despido de tí, por si en algún momento se me ocurrió volver a pedirte perdón por algo que no era mi culpa, o por si esto podía quedar bien pero desde el principio estaba visto que no y ahora lo confirmo.
Me fui y volveré, pero no por tí, ni a por tí.
Sino por mi verdadero primer amor el que aún estando a 3.300km me apoya y me hace feliz cada día.
Hasta nunca.
martes, 19 de septiembre de 2017
lunes, 18 de septiembre de 2017
1 mes.
Joder, sí que hace tiempo, ¿no?
Ha llegado el momento de volver y como siempre, bajo el subsuelo.
Esa montaña rusa que decía que era mi vida, ahora se ha empinado más y ya no veo el suelo desde aquí arriba. El problema no es no verlo, el problema es que me acecha la caída. Que la cuerda que sujeta mi vida se está rompiendo y no creo que aguante mucho más.
Ha llegado el momento de ser sincera y decir lo que siento, como siempre escribiéndolo en este papel porque no me quedan paredes a las que gritarle que necesito a alguien. Me quedan este boli y este papel donde escupir todos estos sentimientos que llevo guardando por no poner mal a mi familia y a todos los seres queridos que sé que se preocupan por mí.
Ha llegado el momento de renovar y tirar todo aquello que no me sirve, de ser feliz por y para mí. Tratando de hacer felices a aquellos que provocan lo mismo en mí, cuidar porque querer quiere cualquiera.
Vengo a soltar todo aquello que no solté la última noche de verano que no era consciente de que me quedaban 365 días tan lejos de todo aquello.
Aquella noche, me sentí llena. Completa. Tenía alrededor de la mesa todo lo que necesitaba en mi vida exceptuando cinco personas más. Tenía aquellas dos personas que cada vez que recuerdo sus miradas en aquella despedida se me parte el corazón. Tenía a los pilares de mi vida que son los que han hecho que hoy sea como soy. Tenía al amor de mi vida a mi lado. Y tenía a aquellas dos personas que yo siempre digo que las quiero más que ellos a mí pero no hay grado de amor para cuantificarlo.
Hoy como cada noche me acuerdo de ellos y les digo que los echo de menos. Que necesito un ay de los nuestros, un beso a cinco bandas, una pelea entre marta y papá, una mamá intentando pacificar el momento y a laura pidiendo silencio porque no se entera de lo que están diciendo en CSI. Necesito un beso de los nuestros, que sabes que sólo siento yo y que sólo sientes tu. Necesito un baño contigo, un qué me has hecho, un qué voy a hacer yo sin tí y un te voy a echar de menos.
Creía tener bastante asimilado que esto iba a dejar huella en mí y que iba a echarlos de menos, pero se me ha ido de las manos ya y sólo llevo aquí un mes. Estoy cansada todo el tiempo, necesito mimos siempre y aquí nadie nunca está dispuesto a darlos y no creo que si los dieran fueran como los que yo necesito, pero al menos sería algo. Creía que ocupándome no iba a pensar tanto en que los echo de menos pero es imposible. Es realmente imposible.
Me he repetido tantísimas veces que aproveche, que esto solo pasa una vez, que no voy a volver a tener esta pedazo de oportunidad de estar en Finlandia, estudiar su idioma, conocer muchísima gente, poder hacer de profesora de danza, ir a todas las clases de danza gratis que me han brindado en una academia sin siquiera conocerme, tener una nueva familia y hacer que formen parte de mi vida...
pero no puedo parar de pensar en que mientras yo estoy aquí lamentándome, porque me es imposible no hacerlo, el mundo sigue girando y aquellas vidas que dejé a 3.300 kilómetros siguen su camino sin mí. Que llegará un momento en el que se acostumbren a vivir sin mi, a no ponerme un cubierto en la mesa, a no darme un beso de buenas noches que siempre he necesitado, a no llevarme al conservatorio, a no cuidarme cuando esté enferma, a no besarme, a no abrazarme, a no tenerme...
Soy drástica y dramática y todo lo exagerado que se pueda decir, pero he llegado a ser tan sumamente feliz este verano con todas y cada una de las personas que me rodeaban, que no quiero que eso cambie. Quiero volver y que todo esté igual. Que mis abuelos sigan conmigo, que tenga a las mejores amigas del mundo siempre que las necesito, siempre que me necesiten y cuando no, también, que Marta me diga que deje de ser tan peguntosa pero luego esté siempre siempre siempre para darme un abrazo cuando lo necesito, que Laura me pegue palmetazos en el culo y que no le guste que me enfade y luego se los devuelva y se enfade conmigo pero siempre siempre siempre va a ser mi ejemplo a seguir y junto con Marta, el pilar de mi vida; Que mis padres sigan preguntándome todo tipo de cosas y yo siga respondiéndoles la verdad porque me han enseñado que la base de cualquier relación es la confianza, me han enseñado a ser persona, a querer, a perdonar y a no empezar una pelea pero sí terminarla, a que papá me de esa cadena de besos que tanto nos gusta y que me sobetee todo lo que quiera porque me encanta, a que mamá se tumbe en el sofá después de todo el día trabajando y simplemente tenga esa carita de masaje de pies y que se lo dé así porque sí, porque me apetece verla descansando, que le de esos besos de vaca que tan poco le gustan y que me busque después para vengarse de la misma manera; Que David esté para apoyarme siempre, que sea tan sincero como es siempre conmigo, que confíe en mí y yo en el tanto como lo hacemos, que no tengo miedo de decir que se ha convertido en el amor de mi vida en cuestión de meses, que me ha hecho sentir más que nadie, que confío en el como en mi familia, que su familia me haya aceptado como soy en la misma y que sean tan buenos conmigo como lo son...
Son muchísimos factores que me han hecho tan feliz y que ahora echo muchísimo de menos.
Pero sólo quiero recordar que tengo billete de vuelta, que no es un adiós sino un hasta pronto, que las lágrimas caen y nosotros nos levantamos, que volverán a caer pero serán diferentes, nunca las mismas y nosotros no seremos nunca los mismos.
Ni yo tanto que digo seré la misma, pero vuelvo.
Lo repetí muchísimas veces en verano y ahora no va a ser menos.
Os lo dije hace un mes y os lo repito, vuelvo, esperadme un poco más.
Os quiero.
18/09/2017
Ha llegado el momento de volver y como siempre, bajo el subsuelo.
Esa montaña rusa que decía que era mi vida, ahora se ha empinado más y ya no veo el suelo desde aquí arriba. El problema no es no verlo, el problema es que me acecha la caída. Que la cuerda que sujeta mi vida se está rompiendo y no creo que aguante mucho más.
Ha llegado el momento de ser sincera y decir lo que siento, como siempre escribiéndolo en este papel porque no me quedan paredes a las que gritarle que necesito a alguien. Me quedan este boli y este papel donde escupir todos estos sentimientos que llevo guardando por no poner mal a mi familia y a todos los seres queridos que sé que se preocupan por mí.
Ha llegado el momento de renovar y tirar todo aquello que no me sirve, de ser feliz por y para mí. Tratando de hacer felices a aquellos que provocan lo mismo en mí, cuidar porque querer quiere cualquiera.
Vengo a soltar todo aquello que no solté la última noche de verano que no era consciente de que me quedaban 365 días tan lejos de todo aquello.
Aquella noche, me sentí llena. Completa. Tenía alrededor de la mesa todo lo que necesitaba en mi vida exceptuando cinco personas más. Tenía aquellas dos personas que cada vez que recuerdo sus miradas en aquella despedida se me parte el corazón. Tenía a los pilares de mi vida que son los que han hecho que hoy sea como soy. Tenía al amor de mi vida a mi lado. Y tenía a aquellas dos personas que yo siempre digo que las quiero más que ellos a mí pero no hay grado de amor para cuantificarlo.
Hoy como cada noche me acuerdo de ellos y les digo que los echo de menos. Que necesito un ay de los nuestros, un beso a cinco bandas, una pelea entre marta y papá, una mamá intentando pacificar el momento y a laura pidiendo silencio porque no se entera de lo que están diciendo en CSI. Necesito un beso de los nuestros, que sabes que sólo siento yo y que sólo sientes tu. Necesito un baño contigo, un qué me has hecho, un qué voy a hacer yo sin tí y un te voy a echar de menos.
Creía tener bastante asimilado que esto iba a dejar huella en mí y que iba a echarlos de menos, pero se me ha ido de las manos ya y sólo llevo aquí un mes. Estoy cansada todo el tiempo, necesito mimos siempre y aquí nadie nunca está dispuesto a darlos y no creo que si los dieran fueran como los que yo necesito, pero al menos sería algo. Creía que ocupándome no iba a pensar tanto en que los echo de menos pero es imposible. Es realmente imposible.
Me he repetido tantísimas veces que aproveche, que esto solo pasa una vez, que no voy a volver a tener esta pedazo de oportunidad de estar en Finlandia, estudiar su idioma, conocer muchísima gente, poder hacer de profesora de danza, ir a todas las clases de danza gratis que me han brindado en una academia sin siquiera conocerme, tener una nueva familia y hacer que formen parte de mi vida...
pero no puedo parar de pensar en que mientras yo estoy aquí lamentándome, porque me es imposible no hacerlo, el mundo sigue girando y aquellas vidas que dejé a 3.300 kilómetros siguen su camino sin mí. Que llegará un momento en el que se acostumbren a vivir sin mi, a no ponerme un cubierto en la mesa, a no darme un beso de buenas noches que siempre he necesitado, a no llevarme al conservatorio, a no cuidarme cuando esté enferma, a no besarme, a no abrazarme, a no tenerme...
Soy drástica y dramática y todo lo exagerado que se pueda decir, pero he llegado a ser tan sumamente feliz este verano con todas y cada una de las personas que me rodeaban, que no quiero que eso cambie. Quiero volver y que todo esté igual. Que mis abuelos sigan conmigo, que tenga a las mejores amigas del mundo siempre que las necesito, siempre que me necesiten y cuando no, también, que Marta me diga que deje de ser tan peguntosa pero luego esté siempre siempre siempre para darme un abrazo cuando lo necesito, que Laura me pegue palmetazos en el culo y que no le guste que me enfade y luego se los devuelva y se enfade conmigo pero siempre siempre siempre va a ser mi ejemplo a seguir y junto con Marta, el pilar de mi vida; Que mis padres sigan preguntándome todo tipo de cosas y yo siga respondiéndoles la verdad porque me han enseñado que la base de cualquier relación es la confianza, me han enseñado a ser persona, a querer, a perdonar y a no empezar una pelea pero sí terminarla, a que papá me de esa cadena de besos que tanto nos gusta y que me sobetee todo lo que quiera porque me encanta, a que mamá se tumbe en el sofá después de todo el día trabajando y simplemente tenga esa carita de masaje de pies y que se lo dé así porque sí, porque me apetece verla descansando, que le de esos besos de vaca que tan poco le gustan y que me busque después para vengarse de la misma manera; Que David esté para apoyarme siempre, que sea tan sincero como es siempre conmigo, que confíe en mí y yo en el tanto como lo hacemos, que no tengo miedo de decir que se ha convertido en el amor de mi vida en cuestión de meses, que me ha hecho sentir más que nadie, que confío en el como en mi familia, que su familia me haya aceptado como soy en la misma y que sean tan buenos conmigo como lo son...
Son muchísimos factores que me han hecho tan feliz y que ahora echo muchísimo de menos.
Pero sólo quiero recordar que tengo billete de vuelta, que no es un adiós sino un hasta pronto, que las lágrimas caen y nosotros nos levantamos, que volverán a caer pero serán diferentes, nunca las mismas y nosotros no seremos nunca los mismos.
Ni yo tanto que digo seré la misma, pero vuelvo.
Lo repetí muchísimas veces en verano y ahora no va a ser menos.
Os lo dije hace un mes y os lo repito, vuelvo, esperadme un poco más.
Os quiero.
18/09/2017
sábado, 11 de marzo de 2017
11 de Marzo
Si fuera más guapa y un poco más lista
Si fuera especial, si fuera de revista
Tendría el valor de cruzar el vagón
Y preguntarte quién eres.
Te sientas en frente y ni te imaginas
Que llevo por ti mi falta más bonita.
Y al verte lanzar un bostezo al cristal
Se inundan mis pupilas.
De pronto me miras, te miro y suspiras
Yo cierro los ojos, tú apartas la vista
Apenas respiro me hago pequeñita
Y me pongo a temblar
Y así pasan los días, de lunes a viernes
Como las golondrinas del poema de Bécquer
De estación a estación enfrente tú y yo
Va y viene el silencio.
De pronto me miras, te miro y suspiras
Yo cierro los ojos, tú apartas la vista
Apenas respiro, me hago pequeñita
Y me pongo a temblar.
Y entonces ocurre, despiertan mis labios
Pronuncian tu nombre tartamudeando.
Supongo que piensas que chica más tonta
Y me quiero morir.
Pero el tiempo se para y te acercas diciendo
Yo no te conozco y ya te echaba de menos.
Cada mañana rechazo el directo
Y elijo este tren.
Y ya estamos llegando, mi vida ha cambiado
Un día especial este once de marzo.
Me tomas la mano, llegamos a un túnel
Que apaga la luz.
Te encuentro la cara, gracias a mis manos.
Me vuelvo valiente y te beso en los labios.
Dices que me quieres y yo te regalo
El último soplo de mi corazón.
Si fuera especial, si fuera de revista
Tendría el valor de cruzar el vagón
Y preguntarte quién eres.
Te sientas en frente y ni te imaginas
Que llevo por ti mi falta más bonita.
Y al verte lanzar un bostezo al cristal
Se inundan mis pupilas.
De pronto me miras, te miro y suspiras
Yo cierro los ojos, tú apartas la vista
Apenas respiro me hago pequeñita
Y me pongo a temblar
Y así pasan los días, de lunes a viernes
Como las golondrinas del poema de Bécquer
De estación a estación enfrente tú y yo
Va y viene el silencio.
De pronto me miras, te miro y suspiras
Yo cierro los ojos, tú apartas la vista
Apenas respiro, me hago pequeñita
Y me pongo a temblar.
Y entonces ocurre, despiertan mis labios
Pronuncian tu nombre tartamudeando.
Supongo que piensas que chica más tonta
Y me quiero morir.
Pero el tiempo se para y te acercas diciendo
Yo no te conozco y ya te echaba de menos.
Cada mañana rechazo el directo
Y elijo este tren.
Y ya estamos llegando, mi vida ha cambiado
Un día especial este once de marzo.
Me tomas la mano, llegamos a un túnel
Que apaga la luz.
Te encuentro la cara, gracias a mis manos.
Me vuelvo valiente y te beso en los labios.
Dices que me quieres y yo te regalo
El último soplo de mi corazón.
domingo, 19 de febrero de 2017
Borrón y cuenta nueva.
Es el fin. A estas alturas me descubro poniendo punto y final. Ya ni si quiera lo intento, simplemente lo voy a hacer. Tengo que conseguirlo. El evadirme de todo no me ha servido nunca de nada y esta vez no va a ser menos. Los dias en que me he encerrado en mi misma y simplemente he dejado la fachada de chica fuerte han terminado. No soy fuerte. Pero me da igual. Soy como soy y por eso se acabó.
Han terminado los consejos a todo el mundo y el ser la psicóloga de todas mis amigas y de las que no lo son también.
Han terminado las mentiras a mi familia sobre si todo va bien y de hecho, siempre hay algo que va mal.
Han terminado las amigas de pegatina, esas que fiesta sí y día oscuro si te he visto no me acuerdo.
Ha terminado el compañerismo que tengo y el que nadie me tiene.
Ha terminado el intentar consevar una amistad la cual la otra persona no tiene el mínimo interés.
Ha terminado la confianza en todo el mundo y con ello las desilusines por confiar.
Han terminado los "no me pasa nada".
Han terminado los falsos '¡Qué ganas de verte!, ¿Para qué? Si no hay persona que no me haya fallado. Lo he hecho hasta yo misma, así que por confiar, no confío ni en mi¡í.
Han terminado las amistades por postureo, las parejitas amorosas teniendo en cuenta lo jodido que es llevar a delante una relación, los ciegos por dolor, los 'no salgo porque prefiero quedarme en casa' cuando lo hago porque se que nadie me quiere en ese lugar, los grupitos de ay cuanto te quiero y al día siguiente es que casualmente la relación se ha enfriado y ya no confío en ti como antes.
Yo no se cuando os vais a dar cuenta de que nuestra felicidad no depende de nadie, sino sólo y únicamente de nosotros mismos. No se cuando alguien os va a poder hacer ver que cuando tú estás incondicionalmente por y para alguien y esa persona no lo está para tí es hora de asumirlo y retirarse. No se cuando vais a ser capaces de decir la verdad y de dejar de meteros en vidas ajenas puesto que no tenéis vida propia.
Pero mi papel aquí no es hacéroslo ver. Mi papel aquí son las palabras como finalidad el desahogo. Simplemente me gusta ayudar, pero también de vez en cuando para mantener esa ayuda hay que recibirla. Y se que todas las personas no harían la cantidad de cosas que nosotros hacemos por ellas, pero el simple hecho de saber que se puede contar con esa persona basta. Puedo regalarte el cielo si quieres, pero necesito que demuestres que cuando caiga, me estarás esperando para poder ayudarme a levantarme o sentarte conmigo a mirar las estrellas.
No soy ni mucho menos la persona más indicada para escribir estas palabras. Porque hace muy muy poco tiempo he sido una ingenua y siempre he dado más de lo que he recibido, excepto a personas que debería haber valorado muchísimo mas su esfuerzo y no fui capaz de impulsarlo y las dejé como dice Beret, para que se reconstruyeran solas. Pero esa nunca fue mi intención. Simplemente no me gusta meter a la gente que quiero en mi mierda y ya que soy como soy, siempre acaba salpicando a las personas menos involucradas pero que más quiero.
He considerado muchas veces el salir corriendo y desaparecer. Pero nunca he sido capaz porque aunque tenga unas amistades de mierda y que sólo sepa que puedo contar con dos las cuales desgraciadamente son las que más lejos de mí tengo, tengo una familia que no me la merezco. Una madre y un padre entregados conmigo, con mis sueños y con mi futuro cosa que no lo hacen todos. Dos hermanas que no tengo definición para todas y cada una de las cosas que han hecho por mí ni tampoco tengo forma de agradecérselo porque siempre me quedaría corta y un hermano que siempre va a ser mi hermano mayor al cual lo conocí cuando el tenía 18 y yo 5 añitos. Desde el día que lo conocí, supe que aquel vínculo crecería tanto que nuestra familia se haría mas fuerte de lo que ya era. Es bonito en esos momentos no ser consciente de lo que tienes y de la suerte que tienes aunque lo estés difrutando. Pero minutos más tarde pararte y decir, Joder sí, si que tengo una gran familia. Puede que no sea la mejor del mundo, pero ahí está la esencia, en que la perfección no existe. Y ellos son los únicos, recuerda, TU FAMILIA, la que nunca te va a defraudar ni nunca te va a fallar. Sin embargo siempre vas a encontrar a personas en tu camino, que debido a la envidia su único objetivo en la vida sea destruirte, que caigas y no levantes. Pero es muy fácil demostrarles que no es verdad, que no vais a caer y que por supuesto, no van a conseguir destruirte JAMÁS.
Con la edad que tengo, es una pena que siendo tan joven me haya encontrado a gente tan despreciable en la vida. Pasé de infancia feliz, a dos años siendo muy pequeñita de ser la mayor mierda en todo el colegio, a cambiar a otro pueblo para perseguir mi sueño y encontrar a lo que yo creía que iban a ser amistades verdaderas pero no. Más tarde, con el mismo fin, Córdoba y allí encuentro a las dos mejores personas que he podido conocer a lo largo de mis 17 años y 8 meses de vida pero sin embargo a todo un mundo en contra. Y es así, la gente que conoce la situación lo ve muy fácil porque con el simple hecho de decir 'pasa y ya está, no merecen tu atención' creen que está todo solucionado. Pero no. Ni de coña está solucionado. No lo viven, no viven constantemente con dos personas despreciables 6 horas todos los días teniendo como único desahogo 5 horas para machacarme en danza y relajarme pero teniendo dentro la presión de una profesora que para nada es su vocación esta profesión pero hay que respetarla porque es mayor, porque es tu profesora. Pero no. Se me hace imposible. Y pensándolo bien creo que estas personas deberían aprender a respetar para conseguir ese respeto que tanto demandan.
A parte de esas amigas anteriormente mencionadas, conocí a chicos que me salvaron la vida. Dos en concreto, que no se aguantan pero tienen un vínculo aunque ya haya pasado mucho tiempo. Y la culpa de todo, para variar, es mía.
Pero, finalmente, tengo la suerte de saber quién soy y a quien tengo y no. Siendo esto lo que me hace ser yo misma en todo mi ser. Natural y rara como siempre, pero sobretodo:
Yo misma.
Paula Otelli.
No me atreví.
Hoy empiezo por el final.
No tiene mucho sentido que consideremos el amor como algo que nos hace daño porque sencillamente es lo mas bonito del mundo. Lo malo del amor es que si llegas a sentirlo y caes, tardas en levantarte aunque esa máscara que decides ponerte esté sonriente como nadie, ese nadie no sabe lo rota que estás por dentro.
El dolor de decir adiós,cagarla y meter la pata hasta el fondo.
Tengo tanta experiencia en perder oportunidades, que ya lo hago incluso con los ojos cerrados.Es como un juego en el que siempre ganas pero nunca consigues nada. Al menos ahora debería serte sincera. Siempre pesé que estarías aqui, pasara lo que pasara por más veces que te tirara al suelo y luego me riera viendo cómo intentabas levantarte para volver a caer. Supongo que ahora tengo lo que merezco, un montón de extraños con el número que piensan que es el mío, un montón de extraños que piensan que merezco la pena igual que lo pensaste tú.
¿Sabes?, creo que sería justo si quisieras vengarte, yo me dejaré caer.
Puedes hacerme sufrir tanto como quieras.
Tienes vía libre.
Prometo no gritar.
Necesito sentir algo.
Aunque sea dolor.
Necesito pensar que no estoy rota por dentro aunque ni siquiera me merezca eso.
No tiene mucho sentido que consideremos el amor como algo que nos hace daño porque sencillamente es lo mas bonito del mundo. Lo malo del amor es que si llegas a sentirlo y caes, tardas en levantarte aunque esa máscara que decides ponerte esté sonriente como nadie, ese nadie no sabe lo rota que estás por dentro.
El dolor de decir adiós,cagarla y meter la pata hasta el fondo.
Tengo tanta experiencia en perder oportunidades, que ya lo hago incluso con los ojos cerrados.Es como un juego en el que siempre ganas pero nunca consigues nada. Al menos ahora debería serte sincera. Siempre pesé que estarías aqui, pasara lo que pasara por más veces que te tirara al suelo y luego me riera viendo cómo intentabas levantarte para volver a caer. Supongo que ahora tengo lo que merezco, un montón de extraños con el número que piensan que es el mío, un montón de extraños que piensan que merezco la pena igual que lo pensaste tú.
¿Sabes?, creo que sería justo si quisieras vengarte, yo me dejaré caer.
Puedes hacerme sufrir tanto como quieras.
Tienes vía libre.
Prometo no gritar.
Necesito sentir algo.
Aunque sea dolor.
Necesito pensar que no estoy rota por dentro aunque ni siquiera me merezca eso.
domingo, 12 de febrero de 2017
Cóseme.
Yo sé que me miras pero no me ves.
Yo quería tu parte, no partirme en cien.
Tú prefieres: "aquí quedo" a "quédate".
Yo prefiero antes la herida que la piel.
Yo digo mañana, todo saldrá bien.
Tú sigues diciendo no olvido el ayer.
A ti te siguen matando dudas,
y yo con la alma desnuda, diciéndote vísteme.
Solo dime cuando, no me digas donde,
miraremos juntos,
el mismo horizonte,
vamos dando saltos, sin tener un norte,
solo somos fuerzas, juntas que se rompen.
Y aquellos planes que no hicimos
porque sé que no hay destino alguno que nos siente bien.
No es contigo en el camino,
es caminar solo conmigo y que te vengas tú también.
Quiero bailar con la suerte y que me diga que se viene
aunque ella me pise los pies.
Y aun solo error de acertar parece que te fallé.
Y así fue, que siempre me empeño en volver,
sabiendo que puedo perder, sabiendo muy bien que se rompe.
¿Sabes qué?
Te estoy diciendo cóseme
que cierres lo que abriste bien,
no que hagas como que te escondes.
Solo dime cuando,
no me digas donde, miraremos juntos,
el mismo horizonte,
vamos dando saltos,
normal que me importe,
si te estoy buscando, y ahora en mí te escondes.
Solo dime bien, si me quieres cuanto,
porque ya no se. Dices no es pa' tanto,
pero pa' mi lo es,
y ahora dime, ¿salto o me quedo en tu piel?
Algo dice vete
y yo digo átate.
Todos tenemos esa persona que nos hizo mil pedazos y nos dijo,
ahora constrúyete.
Yo solo quería cambiar de aires,
no necesitar de tí,
si quiero respirar también.
Dices que no dependes de nadie,
pero eso solo lo dices, pa' pensar que te quieres lo sé.
Ya no puedo contenerme,
con tenerte ya está bien.
Yo sé que me miras pero no me ves.
Yo quería tu parte, no partirme en cien.
Tú prefieres: "aquí quedo" a "quédate".
Yo prefiero antes la herida que la piel.
Yo digo mañana, todo saldrá bien.
Tú sigues diciendo no olido el ayer.
A ti te siguen matando dudas,
y yo con la alma desnuda,
diciéndote vísteme.
Vísteme.
Yo quería tu parte, no partirme en cien.
Tú prefieres: "aquí quedo" a "quédate".
Yo prefiero antes la herida que la piel.
Yo digo mañana, todo saldrá bien.
Tú sigues diciendo no olvido el ayer.
A ti te siguen matando dudas,
y yo con la alma desnuda, diciéndote vísteme.
Solo dime cuando, no me digas donde,
miraremos juntos,
el mismo horizonte,
vamos dando saltos, sin tener un norte,
solo somos fuerzas, juntas que se rompen.
Y aquellos planes que no hicimos
porque sé que no hay destino alguno que nos siente bien.
No es contigo en el camino,
es caminar solo conmigo y que te vengas tú también.
Quiero bailar con la suerte y que me diga que se viene
aunque ella me pise los pies.
Y aun solo error de acertar parece que te fallé.
Y así fue, que siempre me empeño en volver,
sabiendo que puedo perder, sabiendo muy bien que se rompe.
¿Sabes qué?
Te estoy diciendo cóseme
que cierres lo que abriste bien,
no que hagas como que te escondes.
Solo dime cuando,
no me digas donde, miraremos juntos,
el mismo horizonte,
vamos dando saltos,
normal que me importe,
si te estoy buscando, y ahora en mí te escondes.
Solo dime bien, si me quieres cuanto,
porque ya no se. Dices no es pa' tanto,
pero pa' mi lo es,
y ahora dime, ¿salto o me quedo en tu piel?
Algo dice vete
y yo digo átate.
Todos tenemos esa persona que nos hizo mil pedazos y nos dijo,
ahora constrúyete.
Yo solo quería cambiar de aires,
no necesitar de tí,
si quiero respirar también.
Dices que no dependes de nadie,
pero eso solo lo dices, pa' pensar que te quieres lo sé.
Ya no puedo contenerme,
con tenerte ya está bien.
Yo sé que me miras pero no me ves.
Yo quería tu parte, no partirme en cien.
Tú prefieres: "aquí quedo" a "quédate".
Yo prefiero antes la herida que la piel.
Yo digo mañana, todo saldrá bien.
Tú sigues diciendo no olido el ayer.
A ti te siguen matando dudas,
y yo con la alma desnuda,
diciéndote vísteme.
Vísteme.
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