Las vueltas a la rutina son una mierda.
Llevo ya año y medio aquí y cada vuelta desde casa es más difícil. No me gustan las despedidas, siempre lo he dicho, pero las despedidas con mi familia es lo que peor me hace sentir. Pensar que puede ser la última vez que vea a una de las mujeres de mis ojos aunque no quiera ni imaginármelo... duele. Despedir a los pilares de mi vida, sin ellos no estaría donde estoy hoy ni física, ni mental, ni emocionalmente. Gracias a ellos me hago un poquito más fuerte, pero yo no sabía que el proceso era tan duro. El salir de la zona de confort se hace más difícil de lo que pensaba.
Si de mí dependiera hubiera parado el tiempo en Córdoba, aquel maravilloso año donde me sentí tan plena. Aquellos momentos en los que no me sentía sola si tenía a alguien al lado. Sé que estos años me van a hacer crecer como persona y ya lo están haciendo, pero el simple hecho de sentirme así me hunde un poquito más.
El escribir me ayuda a que parezca menos, igual que eso que dicen que si decimos los problemas en voz alta parecen menos problemas, así. Aún así esto no me acerca a casa, ni a los abrazos de mi madre, ni a los besos de mi padre, ni a los ladridos de Georgia.
Les debo a todos y cada uno de ellos toda mi felicidad y ninguna de mis penas. Son ellos los que me sacan de estos pozos que creo yo solita. Son ellos por los que soy fuerte y me mantengo en pie. Siempre hay alguien que tiene más problemas que uno mismo, enfermedades, pérdidas de seres queridos, falta de recursos... Tengo la suerte de por ahora, no haber vivido demasiados. Mi familia me ha abierto todos y cada uno de los caminos que hoy tengo para escoger. Desde bailar hasta convertirme en veterinaria. Cada uno de los granos de arena que forman parte de la montaña donde hoy me encuentro la han labrado ellos junto a mí. Para que siempre obtenga lo mejor.
Después de unas maravillosas navidades me doy cuenta de que tengo mucho que valorar, tengo muchísima suerte de tenerlos cerca, de que seamos una familia tan unida y nos apoyemos en cada paso que damos. Aunque esto no signifique que lo hagamos todo bien. La perfección está en eso, supongo, en saber rectificar y reconocer los errores. Yo he cometido muchísimos y uno de ellos es no haberlos valorado cuando he tenido que hacerlo, pero hoy en día me doy cuenta de que son lo único que importa. Como dice mi madre, importancia a lo importante.
Estamos de paso en la vida, que hoy estamos aquí y mañana no lo sé, pero pase el tiempo que pase lucharé por lo que quiero para mí, para los míos y para mi familia. Quiero crecer cada día para estar un pasito más cerca de lo que quiero en un futuro, quiero ser la mejor versión de mí misma. Quiero que se sientan orgullosos de mí y disfrutemos de nuestra felicidad juntos, pero para ello tengo que hacer que estas nubes que se han instalado en mi cabeza se disipen para siempre. Lo necesito, por mí y por todas y cada una de las personas que me importan de verdad.
lunes, 13 de enero de 2020
sábado, 4 de enero de 2020
viernes, 3 de enero de 2020
La nueva yo.
Leo, leí y te he vuelto a leer.
Te he vuelto a encontrar en cada página, frase y letra de todos y cada uno de los libros que pasan por mis manos. Te encontré en Jude, en caótica, con Elvira, te encontré en Alejandro, en Gabriel y por supuesto también en Álvaro. Te imaginé conmigo en cada una de sus historias y que podrían haber sido la nuestra pero no conseguí eliminar aquellos fantasmas que sabía que me seguían.
Un año más ha pasado y empiezo un 2020 de nuevo decidida a cambiar por fin. 2019 me ha enseñado muchísimas cosas, presumo de aprender rápido pero no es bueno aprenderse a alguien de forma rápida. Por eso después de haberte encontrado en mi mente, en mis escritos y en los libros desde el día de nuestra despedida, hoy me doy cuenta de que he conseguido aprenderte despacio cuando no estabas a mi lado. Podría haberlo hecho mejor y habernos aprendido juntos, como un día soñamos. El problema ha sido que no me conocía a mi misma y que he tenido que cuidarme a mi y descuidarte a tí para poder conocerme y saber qué es lo que quiero para mi vida. Sabía que eras bueno para mí pero eso no me servía cuando yo sabía que no era buena para tí. El fin no justifica los medios. Ni lo hace después de tanto daño que te he provocado.
Una de las personas más importantes de mi vida, (si no la que más), me ha dicho que le parece bien lo que has decidido. No verme, queriendo o no, has decidido no verme y a ella le parece bien. Es increíble el cariño que te sigue teniendo después de tanto tiempo. Cada vez que hablo de tí no para de recordarme aquel día que viniste a sorprenderme, me despertó y me sacó de la cama con muchísima ilusión y no fui capaz de reconocer todo lo que me estabas dando y cogerlo para mí. Perdóname. Espero que algún día puedas hacerlo.
Últimamente hablo mucho de tí con ella y el brillo en los ojos que le da al recordarle todas las cosas que pasé contigo solo lo he visto yo y mis hermanas en los momentos que sabe que estamos felices. Ella que ha dado su vida por la nuestra, hoy me dice que espere y que te de tiempo, que no fuerce nada, que si eres para mí lo serás.
Como perfectamente sabes que no me caracterizo por eso de ser paciente, hace un par de días de nuevo me acerqué a tí para ver si por casualidad aunque sea te apetecería tomar algo conmigo. Me da igual el tiempo que sea, con verte, que me cuentes como estás más allá de lo típico y contarte todo esto que me ronda la cabeza y no se como expresar, me conformo. Entiendo tu decisión, pero quiero que recuerdes que te espero. Como tú me dijiste un día que no te ibas, la que necesitó irse para conocerse fui yo. Pero ahora estoy aquí de nuevo mejor que nunca, liberada, segura y dispuesta a romper todas y cada una de las pompas que creé en su momento y que no fueron nada bueno para mí. Lo cual tendría que haberlo hecho siempre que me advertiste. Como ya he dicho, debí hacerte caso desde el primer momento porque solo querías lo mejor para mí y yo no fui capaz de darme cuenta de que lo mejor lo tenía conmigo, y por descuidarte te perdí. Por todo el daño que he causado, este año va a ser diferente. Poco a poco aunque no sea posible me gustaría arreglar todos y cada uno de los errores que cometí en su momento y no estoy dispuesta a perder a alguien que me importa por no haber sido lo suficientemente sincera, se acabaron las evasiones, los silencios y el pensar en voz baja. A partir de hoy voy a ser quien quiero ser, la mejor versión de mí misma. Si quieres, te lo muestro.
Estoy aquí y voy a seguir estándolo, ya tenga que esperar lo que tenga que esperar. Sigo aquí.
Te espero.
domingo, 29 de diciembre de 2019
Una nochebuena más (?)
Mientras te miraba rezaba una y otra vez para que ese momento no terminara.
Había planeado muchas veces el momento en el que volviera a verte y a hablar contigo, pero como era de esperar nada salió como pensaba. Con una copa de más de las que me gustarían terminé la conversación siendo más sincera de lo que creo que te gustaría. No soy nadie para recordarte todo lo malo que pasaste a mi lado pero me encanta recordar todo lo bueno que pasamos juntos.
Se que no me merezco el tenerte cerca, ni siquiera como amigo, pero que no sea así me está haciendo más daño del que nunca pude imaginar.
Te vi de lejos y empecé a buscar la oportunidad para acercarme a tí, momentos más tarde cuando vi a tus amigos mi corazón se aceleró y por fin, tras uno de ellos te vi. Después de saludar a mis amigas llegué yo y no me paré a pensar si te apetecería hablar conmigo pero mi necesidad de tenerte cerca unos minutos aumentaba de manera exponencial. Te saludé y me puse como un flan. Hablamos de muchas cosas, ya no sabía por qué más preguntarte para seguir hablando contigo y poder recordar tu olor durante el mayor tiempo posible pero nunca es suficiente para hacerte recordar el mío. Te abracé y como he dicho te fui sincera, he dejado de mentir y de esconderme pero no soy nadie para forzar algo que no está en mi mano, sabes donde estoy y solo me hace falta una mínima muestra de lo que piensas sobre mí para luchar hasta el final o hacerme a la idea de que ya nunca más. Para mí será suficiente el poder hablar de vez en cuando y si te apetece una cerveza (como la que todavía te sigo debiendo). Me conformo con eso porque soy consciente de que la MJ de antes no se merece más, aunque me gustaría que me permitieras presentarse a la nueva. Mientras espero, contemplo las opciones que tengo y hablo con mi familia sobre ello. Desde que Marta no está y me separé de todos ellos las cosas van a peor, cuando creo que he encontrado mi sitio y que soy feliz, aparece algo para recordarme que nunca voy a volver a sentirme tan sumamente bien que cuando entraste en mi vida por la puerta de aquella biblioteca.
Volví y recordé todos y cada uno de los momentos que vivimos entre aquellos libros, subí a la azotea y volví a escuchar las canciones que metiste en aquellos CDs, tengo la imagen guardada en mi cabeza de todos los posits en la escalera, de aquella rosa roja entre tus manos y ambos están a buen recaudo en una caja que siempre abro cuando vuelvo a casa. Recuerdo el concierto lo que llegamos a volar aquel día, el libro de poemas y una canción desesperada que ya no es poesía sin nosotros, mi libro favorito en el buzón de casa y aquella carta que cada noche vuelvo a leer para recordarte una vez más...
Y después recuerdo todo el daño que te hice. No puedo arrepentirme más de cada lágrima que te hice derramar aquella noche y todas las siguientes que yo no vi. Si pudiera volver el tiempo atrás te diría tantas cosas que nunca fui capaz de atreverme a decirte... Todos y cada uno de los problemas que me han sucedido después de nosotros me han enseñado que no puedo volver atrás y arreglar mis errores pero sí puedo empezar a ser quien quiero ser, puedo intentar ser feliz con todas y cada una de las pequeñas cosas que me rodean y que si te apetece me gustaría enseñarte. Me gustaría ayudarte a recordar que como siempre te he dicho, las cosas buenas nunca cambian y las malas siempre pueden cambiar a mejor. No te pido ni prometo nada porque eso ya forma parte del pasado de aquella inmadurez que algún día me invadió, solo te escribo para recordarte que sigo, estoy y espero aquí.
Como las cosas buenas nunca cambian,
nuestros siempres nunca tuvieron fecha de caducidad.
Recuérdame.
domingo, 1 de diciembre de 2019
A veces con la verdad sin adornar basta.
Te pienso desde el día que te deje marchar, desde la última vez que rocé tus labios. Tendría que haberte vuelto a besar o decirte que te quedaras un minuto más.
Te echo de menos.
miércoles, 27 de noviembre de 2019
It doesn't expire.
8 borradores y 2306 palabras después me encuentro delante de mi teclado pensando si debo olvidarte o volver a recordarte una vez más.
He intentado olvidarte, con todas mis fuerzas, lo prometo. He intentado perderte la pista, porque de vista ya lo había hecho, pero para ello tenía que seguirla a ver dónde podría perderla. Últimamente ni me explico ni dejo de explicarme cómo soy tan capaz de ser tan bonita y tan gilipollas a veces. Llevo intentando perderte la pista desde hace 3 años, y no sé cómo lo hago que tanto intento no encontrarte que me encuentro buscándote.
He escrito y no enviado tantos mensajes cada día que ya he perdido la cuenta. El último que envié recibí una respuesta que no quería aunque la esperaba, me alegré por tí, pero no por mí ya que sin ti todo es más difícil.
La última conversación que tuvimos frente a frente me dijiste que te habías vuelto a enamorar y me volví a romper un poquito más. Obviamente mi corazón se acorazó en un segundo y te dijo que me alegraba muchísimo por aquello, qué pena que pudieses ser feliz sin mí, cuando yo sin tí ni siquiera era. Te hice creer que sí, te hice creer que no recordaba Londres, ni París, ni a la pequeña de ricitos morenos. Y te despediste de mí sin más, como si no importase que probablemente tardaríamos años en vernos. Hoy he vuelto a encontrarme buscándote, he vuelto a mirarme en el espejo y me he descubierto recordándote abrazando tus brazos a mi espalda. No recuerdo la última vez que dejé de pensar en tí. Pero sí recuerdo la última vez que te hice creer que ya no pensaba en tí. Fui capaz incluso de tapar mi corazón con un amor que yo sabía que no lo era, pero dispuestos a aferrarnos, ¿por qué no cualquiera?
Te echaba tanto de menos que esperaba que aparecieras por aquella puerta de aquel salón de actos, que me dijeras que te morías por ver bailar a tu bailarina y que daba igual lo que pasara después, que estando juntos todo se arreglaría. Lloré. Aquel día lloré tanto que salí a bailar con los ojos hinchados. Hice un solo que te dediqué a tí pero que nunca verás, me hice fotos con lo más importante de mi vida, pero siempre faltarás tú y salí corriendo.
Ese mismo verano me fui lejos pensando que podría dejar a 4.000 km todos y cada uno de los errores que había cometido en el pasado pero no fui capaz hasta que entendí que allá donde yo vaya vendrán conmigo. Porque son parte de mí, algunas veces me gusta creer que convivo con ellos y que los acepto, pero a veces es tan complicado mantenerlos a un lado que aparecen para tumbarme y presionarme el pecho.
Te escribo de nuevo para que, aunque sea egoísta, me recuerdes un poco. Para que sepas que aunque esté lejos no me voy, que espero verte pronto y verte feliz aunque no sea conmigo. Ojalá pudiese enmendar todos mis errores; Ojalá la presión que te provoqué a tí en el pecho se quede conmigo siempre y no vuelva a visitarte nunca; Ojalá vuelvas a verme bailar y por último, ojalá algún día puedas perdonarme y me recuerdes con todo el amor que yo todavía te tengo.
Nuestro siempre, no tiene fecha de caducidad.
Siempre me dijiste que era poesía pero no sabías que juntos lo éramos y que sin ti, no soy.
Nº de palabras: 23 06
Mistakes.
Una vez alguien me dijo que cada entrada es un sentimiento de un determinado momento, y por ello las borra cuando ya no lo siente.
Pero en mi opinión cada una de esas entradas tiene fecha, hora, nombre y apellidos y alguna persona a la cual va dirigida. Lea o no, dicho texto, está escrito para ella y ha formado o está formando parte de tu vida.
Por esa misma razón no es mi caso. Las dejo ahí porque son parte de mi vida, son parte de mi, de más tarde o más temprano pero mías.
Cada una de esas palabras es parte de mi pasado, bueno o malo, lo es. Debería de haber elegido en algunas situaciones palabras diferentes que probablemente hubieran hecho menos daño a las personas que tenía a mi alrededor y que no me hubieran provocado perderlas, pero a lo hecho, pecho.
Antes no era capaz de admitir mis errores, escribir sobre ellos y de vez en cuando releerlos para no volverlos a cometer. Cada uno de ellos me han hecho ser quien hoy soy, mi camino y el lugar donde he llegado. Por eso cada palabra que escribo, sale de mi corazón, a lo mejor dichas demasiado tarde o salen desbocadas (no siendo el mejor momento para hacerlo), pero a lo hecho, pecho.
No sé si es una parte positiva o negativa que no quiera deshacerme de ellas. Pero yo considero que es una virtud el no arrepentirse de nada de lo que he hecho en mi vida porque en cada momento lo he hecho por algo, por alguien o por alguna razón. He aprendido muchísimo de todas y cada una de las personas que han pasado por mi vida y espero haberles aportado algo bueno o malo a ellas. Bueno para aplicárselo y malo para aprender a conocer antes de acercarse a alguien.
Pido perdón a todas esas personas que he fallado o hecho daño, estoy intentando ser la mejor versión de mí misma para que en algún momento de mi vida, las personas que formen parte de ella se sientan afortunadas de tenerme con ellas.
Doy las gracias a todas las personas que se han cruzado por mi camino, por cada palabra siendo sincera o no me ha aportado algo que me ha llevado a ser lo que hoy soy. Mejor o peor, soy.
Hacía tiempo que no publicaba nada porque escribir escribo siempre, pero hay veces que de tanto pensar, no hacemos las cosas porque siempre tendrán un pero o algo que te retenga. Nunca es perfecto, siempre falta algo que pueda hacerlo mejor. Pero de eso se trata, de ensayo y error, de cometerlos, remendarlos y sobre todo de aprender de ellos y comprender que no se termina el mundo porque alguien se vaya de nuestra vida o porque alguien crea que no somos suficientes para ellos.
El proceso de creación de una persona es muy largo, ahora mismo mis altibajos son tales que en un momento puedo pensar que soy la persona más feliz del mundo y en otro que no sirvo para nada. De eso se trata, de reír, llorar y conocernos un poco más. No depender de nadie, simplemente de ti mismo, porque eres con la única persona que vas a pasar el resto de tu vida. Y si no me quiero yo, ¿quién va a hacerlo?
Es muy fácil decirlo y muy tortuoso el camino para conseguirlo.
Pero en mi opinión cada una de esas entradas tiene fecha, hora, nombre y apellidos y alguna persona a la cual va dirigida. Lea o no, dicho texto, está escrito para ella y ha formado o está formando parte de tu vida.
Por esa misma razón no es mi caso. Las dejo ahí porque son parte de mi vida, son parte de mi, de más tarde o más temprano pero mías.
Cada una de esas palabras es parte de mi pasado, bueno o malo, lo es. Debería de haber elegido en algunas situaciones palabras diferentes que probablemente hubieran hecho menos daño a las personas que tenía a mi alrededor y que no me hubieran provocado perderlas, pero a lo hecho, pecho.
Antes no era capaz de admitir mis errores, escribir sobre ellos y de vez en cuando releerlos para no volverlos a cometer. Cada uno de ellos me han hecho ser quien hoy soy, mi camino y el lugar donde he llegado. Por eso cada palabra que escribo, sale de mi corazón, a lo mejor dichas demasiado tarde o salen desbocadas (no siendo el mejor momento para hacerlo), pero a lo hecho, pecho.
No sé si es una parte positiva o negativa que no quiera deshacerme de ellas. Pero yo considero que es una virtud el no arrepentirse de nada de lo que he hecho en mi vida porque en cada momento lo he hecho por algo, por alguien o por alguna razón. He aprendido muchísimo de todas y cada una de las personas que han pasado por mi vida y espero haberles aportado algo bueno o malo a ellas. Bueno para aplicárselo y malo para aprender a conocer antes de acercarse a alguien.
Pido perdón a todas esas personas que he fallado o hecho daño, estoy intentando ser la mejor versión de mí misma para que en algún momento de mi vida, las personas que formen parte de ella se sientan afortunadas de tenerme con ellas.
Doy las gracias a todas las personas que se han cruzado por mi camino, por cada palabra siendo sincera o no me ha aportado algo que me ha llevado a ser lo que hoy soy. Mejor o peor, soy.
Hacía tiempo que no publicaba nada porque escribir escribo siempre, pero hay veces que de tanto pensar, no hacemos las cosas porque siempre tendrán un pero o algo que te retenga. Nunca es perfecto, siempre falta algo que pueda hacerlo mejor. Pero de eso se trata, de ensayo y error, de cometerlos, remendarlos y sobre todo de aprender de ellos y comprender que no se termina el mundo porque alguien se vaya de nuestra vida o porque alguien crea que no somos suficientes para ellos.
El proceso de creación de una persona es muy largo, ahora mismo mis altibajos son tales que en un momento puedo pensar que soy la persona más feliz del mundo y en otro que no sirvo para nada. De eso se trata, de reír, llorar y conocernos un poco más. No depender de nadie, simplemente de ti mismo, porque eres con la única persona que vas a pasar el resto de tu vida. Y si no me quiero yo, ¿quién va a hacerlo?
Es muy fácil decirlo y muy tortuoso el camino para conseguirlo.
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