jueves, 18 de enero de 2018

Despedidas.

Decir adiós.
Decir adiós a veces es menos doloroso que un hasta luego. 

Hasta luego. 
Esa despedida que estas deseando que no sea definitiva. Esa espinita que no deja de doler hasta que deja de ser una despedida pero que duele y mucho. 

Siempre he pensado que una despedida definitiva dolería más que un hasta luego, porque siempre cabe la posibilidad de que todo vuelva a ser como antes o por lo menos soñarlo. Pero esa incertidumbre que nunca te suelta que te hace soñar que está pensando en tí al igual que tú nunca has dejado de pensar en él, que te hace esconderte en esa película en la que intentaste meterte creyendo que sería mejor y sabiendo en el fondo que el final no iba a ser feliz.
Esa incertidumbre que te hace llorar sin derramar ni una lágrima, que te hace gritar en silencio, que te hace estar sola alrededor de mucha gente. Y creo que es una de las peores sensaciones. Sentirte ajena a lo que pasa a tu alrededor, como si no fuera contigo, como si estuvieras siendo parte de algo que no es parte de tí, como si estuvieras intentando ser parte de alguien del cual no eres. 
Como cuando quieres decir algo y no te salen las palabras o simplemente sabes que no debes hacerlo, como cuando quieres acostumbrarte a algo pero no debes, por tu bien o por el de alguien. Como cuando quieres ser costumbre de alguien pero ese alguien no te quiere como costumbre. Siempre me han gustado las sorpresas, pero odio la incertidumbre.

Nunca me han gustado las despedidas, yo he sido siempre más de reencuentros, de reconciliaciones, de abrazos que quitan el aliento y sobre todo de besos robados.
Pero tampoco pensé nunca que dolieran tanto. Hace 5 meses fue la peor, aquellos besos que se me han clavado en el corazón desde que te os salir por la puerta de aquel maldito hotel. Ese que parecía tan bonito pero que guarda una de las despedidas más tristes que he presenciado y de la cual no le he hablado a nadie. Estos 5 meses me han cambiado, no sé si para bien o para mal, pero como ya he dicho, no le he hablado a nadie de esa última despedida y no lo voy a hacer ahora.
He cambiado lo sé, pero sigo siendo yo. Pero esta última semana y la última despedida que he vivido me ha cambiado. No se cómo ni de que manera estas personas se me han calado tanto y se han convertido en una simple semana en tan increíblemente importantes para mí. De ser desconocidos, a contarles como me siento y a decirles quinientas mil veces que los echo de menos.
Antes de esto, me gustaba pensar que estaba en casa, o que mi familia (de aquí) estaba intentando que sintiera que soy parte de la familia y por supuesto lo estoy haciendo. Pero cuando estas personas llegaron, hablé tres palabras con ellos y ya sabía que iba a ser una muy buena semana y que iba a ser muy difícil decir adiós. Y ellos han sido los que me han hecho sentir como en casa. Como si por una semana hubiera vuelto a casa, con mis amigos, con nuestras risas, nuestras clases en el instituto, todas las excursiones de la semana...
Increíble.
Solo tengo buenas palabras para los que han hecho de una simple semana más, una de las mejores de toda la experiencia y por ello han formado parte de mi experiencia. No los voy a olvidar nunca. A Adri, el pesado que sabía la falta que me hacían esos abrazos que sé que tanto me gustan (aunque le dijera que no) y no ha parado de dármelos durante toda la semana independientemente de que yo me intentara separar. A Cristina, esa chiquitina que no sé como ha hecho para hacerme confiar en ella con tal facilidad y que sintiera que es como mi alma gemela con la casualidad que nacimos el mismo día (destino, supongo). A Claudia, que aunque no lo sepa somos mucho más parecidas de lo que cree. A Sergio, que me enamoré de esos ojazos pero sobre todo por mostrarse tal y como es y por dejarme conocer a ese que no deja ver a todo el mundo (por los últimos dos abrazos que no sabe como los sentí). A Raúl, ese que me aprendí el nombre desde el primer segundo que bajó del bus y me escuchó que estaba presentandome en el grupo de al lado para decir: Eh! Que aquí hay más españoles! Para después darme dos besos. Y por las bachatas y los bailes juntos. A Loco Lucas que espero que se le quiten esos pensamientos que tiene, sin nunca perder su esencia, y que le hayan ayudado esos consejos que intenté darle con la mejor de las intenciones. A Moreno, que después de intentar ligarse a mi mejor amiga, le he cogido cariño y todo. A todos vosotros por hacerme sentir en casa.
Por supuesto, siendo con perdón, incluso más importantes, a mis finlandeses. Esos que parecen fríos, que no le dan importancia a los amigos y que pasan buenos ratos contigo y luego no te saludan aunque sepan perfectamente quién eres. A Inka, que sin darnos cuenta nuestra relación ha crecido como la espuma y la considero una muy buena amiga, casi hermana. A Saara, esa cuqui que desde el principio ha intentado hacernos sentir bien, salir con nosotras, bailar, reír... A Niku-Heikki, sin dudarlo, el mejor amigo que he podido conocer en Finlandia y del que no pienso perder amistad nunca. A Eljas que se abrió delante de nosotros pareciendo imposible por lo tímido que es. A Leevi, mi niño pequeño que no tiene ni idea de lo importante que es para mí y de lo que me ha sorprendido gratamente de conocerlo mejor estos días. A Anni, otra cuqui que aunque no lo sepa, me ha encantado saber cómo es y me encantaría mantener la amistad que tenemos y si se puede, mejorarla.

Y por último, a mi mejor amiga. Esa que ha estado en uno de los momentos más complicados que he pasado, la que ha conseguido mantenerme feliz en un país extranjero con gente que no conocía, en el que me veía sola y cuando perdí la ilusión por esta experiencia. Le tengo que agradecer cada risa, cada llanto, cada canción, cada baile, cada fiesta, cada enfado e incluso cada pelea. He aprendido con ella más que con toda la gente que simplemente ha pasado por mi vida de largo. Ella apareció y sé que se quedará, por todos los sueños que nos quedan por cumplir juntas.

He sufrido malas despedidas, una de ellas fue la vuestra, pero el 19 de Junio no me quiero imaginar tener que despedirme de la vida que he creado aquí en tan poquísimo tiempo y con lo importantes que son para mí todas y cada una de las personas que he conocido.

Pero antes de despedirme, me quedan 5 meses que disfrutar.

Gracias a todos.

Felices 5 meses en Finlandia.

martes, 12 de diciembre de 2017

Cartas a Finlandia.

Volvamos a esos poetas que nos devolvieron el aliento, aquellos a los que leo y cada maldita palabra me recuerda a tí. Aquellos que con simplemente escuchar su nombre, me recuerda aquel poema, mi favorito que te he leído tantas veces aunque no estuvieras escuchando. Ellos que me han hecho llorar tanto y ser tan feliz al mismo tiempo. Para aquellos que creen que ahora ya bailo, aquellos que deseaban con tanta fuerza verme volar o aquel que desde el primer día confié en él y ha llegado a lo más alto siendo el mismo, para ese poeta que cree que después de todo, solo queda polvo.

Volvamos a aquellos en los que nadie creía pero como siempre, rara, yo lo hice. Ellos en los que todos veían oscuridad y nada, y para mí eran la luz que necesitaba.

Ellos, él, y tú.

Volvamos a aquel primer libro que me enamoró, aquel Jude que siempre será demasiado moñas y del que yo siempre estaré enamorada. Cuando lo leí, estaba deseando encontrarlo y me lancé a buscarlo pero en el momento en el que paré de buscarlo lo encontré y de hecho llevaba años conociéndolo. Volvamos a aquel verano que nos salvó la vida o nos mató a pedazos.
Siempre he creído en el destino.
Pero espero que el mío no sea lo que dice Sabina de aquellas 500 noches habiendo contado las que quedaban para volver a vernos. No nos hacían falta alas para volar teniendo las ganas que nos sobraban. No necesitábamos palabras cursis para llegarnos al corazón, ni dejarnos cosas en el tintero, eramos más de piel, más de nosotros, más de confianza.
Éramos más de terremotos, de prisas, de aprovechar esos últimos segundos siempre. De momentos, nuestros momentos esos de los que no he parado de escribir desde aquella noche o madrugada. Aquella que se enamoró de nosotros y todavía sigue extrañándonos con la sonrisa de idiota puesta en la cara, más o menos la que se me pone cada vez que lo recuerdo.
Tan atrevidos y tan introvertidos, tan advertido pero desapercivido, tan esperado y tan inesperados. Tan nosotros.

Volvamos a aquel libro que tan solo fue un remedio para arreglar una situación que a ninguno de los dos nos gustaba. Aquella noche de verano, la que iba a ser mi última noche junto a tí y que se convirtió en una de las más felices de mi vida. Sabíamos de sobra que ese libro tenía algo que nos unía, que podríamos identificarnos en los poemas de ese poeta fácilmente y que iba a ser parte de nosotros pero lo que nunca supe, es que iba a calarme tanto y que tu lo harías con él. Anoche, llegué al final del libro, te mentí, te dije que no leería la parte de ''Yo sin tí'' pero lo hice, no podía resistirme. Habiendo leído ''Todo lo que somos'' y en él habernos encontrado, ¿cómo no iba a leer la siguiente parte para encontrarme a mí, o a tí? La leí y releí porque no llegaba a creerme que aquel último poema fuera tan tuyo, tan mío y tan nuestro. No podía creer que aquel título me llegase tantísimo al alma soñando con que tu lo hicieras realidad y no solo se quedara en palabras.
Desde la primera palabra que leí del libro hace ya un par de meses sabía que sería parte de nosotros, pero al leer aquel último... me di cuenta de que era mucho más que eso. No he deseado nunca tanto que algo se hiciera realidad. Que por una vez en todo el tiempo que llevo escribiéndote, causara algo en tí aunque no me leas, que todas las cartas que te he escrito llegaran a la dirección a la que nunca las envié para que recordaras quien fuimos, que este país estuviera un poquito más cerca o que pudiese parar el tiempo, pasar contigo una noche más y volver.

Volvamos a aquellos momentos en los que fuimos tan felices y en los que me hiciste tan feliz con una simple mirada y una sonrisa. Volvamos a mi graduación, ojalá tus 18, a un lunes 5 de junio, a echarte de menos porque pasaba un día y ya queríamos vernos, a la semana de después de selectividad, a mis 18, a las noches mirando las estrellas, a las tardes en la piscina, a las estrellas fugaces, al carro, a la osa mayor y a la menor, a que mis perros te quieran más a tí que a mí, a lo que la gente cree que fue un amor de verano y no tienen ni la menor idea de lo que pude llegar a sentir contigo.

Volvamos a releer los poemas, para llegar al último y querer releerlo otra vez. Volvamos a ser nosotros, volvamos a las palabras, volvamos a dejar que pase el tiempo, volvamos para reencontrarnos, volvamos para ser nosotros como siempre fuimos, pero tendré que volver a ser yo sin ti para descubrir el título de un libro de poesía cualquiera:

Cartas a Finlandia.

Y no tendré la oportunidad de leertelo una vez más aunque nunca lo hayas escuchado.

domingo, 26 de noviembre de 2017

Perfect.

I found a love for me

Darling just dive right in
and follow my lead
well I found a girl beautiful and sweet 
I never knew you were the someone waiting for me
'Cause we were just kids when we fell in love 

Not knowing what it was 
I will not give you up this time
but darling, just kiss me slow, your heart is all I own
and in your eyes you're holding mine

Baby,  I'm dancing in the dark with you between my arms 
barefoot on the grass, listening to our favorite song
when you said you looked a mess, I whispered underneath my breath
but you heard it, darling, you look perfect tonight...

Well I found a woman, stronger than anyone I know
she shares my dreams, I hope that someday I'll share her home
I found a love, to carry more than just my secrets, 
to carry love, to carry children of our own
we are still kids, but we're so in love

Fighting against all odds
I know we'll be alright this time
Darling, just hold my hand 
Be my girl, I'll be your man
I see my future in your eyes

Baby, I'm dancing in the dark, with you between my arms
barefoot on the grass, listening to our favorite song
when I saw you in that dress, looking so beautiful
I don't deserve this, darling, you look perfect tonight


Baby, I'm dancing in the dark, with you between my arms
barefoot on the grass, listening to our favorite song
I have faith in what I see
Now I know I have met an angel in person
and she looks perfect 
I don't deserve this

You look perfect tonight...

domingo, 12 de noviembre de 2017

lunes, 6 de noviembre de 2017

05/11/2017

Hoy me apetece escribir.

Hoy quería rememorar aquello que anoche no fui capaz de escribir pero que no he dejado de pensar desde hace más de 5 meses.

Hoy, de improvisto, cogiendo el maquillaje para taparme estas ojeras que me persiguen, te he vuelto a encontrar. No esperaba que llegases a mí de esa manera porque pensaba que ya no estabas tanto en mí, pero madre mía. Ha sido como una oleada de tí, tu olor, como si me hubieran venido a la mente esas tantas veces que hemos hablado de que tiene suficientes pulverizaciones como para sobrevivir todo el año usando una cada 10 días. Como si por unos segundos hubiera vuelto a aquel día, a aquella última noche juntos, la pulsera, el libro, tu colonia, tú y yo. Aquel momento en el que me diste todo aquello que necesitaba y aquel momento en el que me apoyaste como nadie aunque fuese en contra de lo que ambos queríamos, pero teníamos asimilado.

Hoy vengo a darte las gracias de nuevo, porque aún sin saber siquiera lo que piensas o sientes, me gusta creer que te acuerdas de mí aunque sea un poquito. Mi familia y amigos piensan que no estoy disfrutando y que estoy, como decís, "metida en mi vida allí" y eso no es así. Si estoy aquí y si he venido aquí sabiendo que no puedo cambiar donde estoy ni puedo cambiar el volver, voy y estoy disfrutando, no quiero que lo dudéis aunque lo hagáis. Pero eso no quita que piense en tí y que te recuerde cada 5, cada 26 y 27 de cada mes. Pero no es malo el recordar, no es malo el pensar esos pedazo de momentos que hemos pasado juntos y que recuerdo con tantísimo amor y felicidad como la que sentí en ellos. Espero de corazón que estés disfrutando como nadie este año porque sinceramente te lo mereces. Sabes de sobra cómo soy y sabes de sobra que te lo digo de corazón, solo quiero que si lo haces, no te preocupes.

No estoy mal, sinceramente pensé que estaría peor de lo que estoy, solo son estos días cuando más me gustaría que estuvieras a mi lado, conmigo, o simplemente escuchar tu voz de vez en cuando, saber de tí, el como te va, si ha pasado algo interesante esta semana o si no, si has pasado un buen finde o si te espera una buena o mala semana, si te has despertado de mal humor, si estás contento, si has hablado o te has cruzado con alguna de mis hermanas y te han dicho algo o si no...

No sé, son tantas cosas las que echo de menos de tí, pero también me gustaría contarte todo lo que me pasa aquí, que cada vez estoy mejor, que os echo de menos a todos y mi sitio allí pero que aquí estoy empezando a hacer mi vida de verdad y me encanta, que la gente es buenísima conmigo, que he hecho super buenos amigos, que voy a tener mi propio grupo en la academia, que voy a jugar a ser profesora de verdad pero sin jugar, que les gusto como persona y como bailarina, que mi hermana de aquí está en España y que vienen españoles aquí una semana en Enero, que le estoy cogiendo gusto al gimnasio y que cada vez voy mejor, que el chocolate de aquí me pierde más de lo que lo hace el de España, que la última fiesta en la que he estado he conocido a gente maravillosa que ya sabía de ellos pero no había valorado hasta ahora, que bailamos muchísimo sabiendo lo que a mí me gusta bailar y más bachata, salsa, que los latinos me están enseñando a bailar bien y que son personas increíbles.

Pero no me siento mal ni nada por el estilo por echaros de menos, simplemente sé que es normal y que lo voy a seguir haciendo pero ya no tanto porque estoy empezando a encontrar a gente maravillosa que me hace despejarme los días malos, y hacerme disfrutar muchísimo más de los días buenos, hoy aunque piensen que no, es un día muy bueno aunque podría ser mejor con una llamada tuya pero es decisión tuya, y tienes que hacerlo cuando de verdad lo sientas, no cuando yo te lo diga, yo lo he pensado muchas veces pero no lo he hecho por miedo a que no quieras, o no sea el mejor momento, o simplemente no te apetezca. Por eso, cuando quieras sabes donde encontrarme y sabes que estaré.

Gracias por enseñarme lo que es la felicidad.

Muchísimas gracias por apoyarme en esta increíble experiencia,

Gracias por haberme enseñado a disfrutarla.

Pero me gustaría saber de tí.

Tu me enseñas que se puede querer lo que no ves.

Feliz 5.

lunes, 30 de octubre de 2017

Nada especial.

Ayer fue una de las noches más felices de mi vida.

Fue un día corriente, no esperaba nada especial ni nada que me sorprendiera, pero sin tenerlo planeado, como cualquier domingo hablé con mis hermanas por skype. Empezamos a hablar poniéndonos al día como si fuera una llamada corriente, simplemente porque nos echamos de menos y nos necesitamos un ratito de vez en cuando. Mi hermana mayor estaba hablando con mi hermano porque decía que yo no le respondía a sus mensajes y es que al enviarlos a mi número español, no me llegan porque tengo el finlandés. Le dijo que estábamos haciendo skype y que si quería podíamos hacer llamada grupal y hablar los cuatro, cosa que no hacíamos hacía mucho tiempo. Tras unos minutos lo añadí a la llamada y le vi la carita. Me encanta. Llevo derretida por él los 13 años que llevo conociéndolo, está guapísimo.

Después de que nos preguntara a todas como estábamos, de hablarles en inglés por primera vez y que se emocionaran porque no sabían que hubiese avanzado tanto con el inglés, le preguntamos que cuando decidiría irse a vivir a España. Me esperaba un no sé, algo indefinido como las últimas veces que hemos hablado con él, pero no. Para mi sorpresa, ya había mirado casas, le gusta mucho un piso y para Enero o Febrero en cuanto termine de cerrar su vida en Estados Unidos y antes de la boda de mi prima en Abril, viene a España. Mi hermano mayor, después de 13 años definitivamente ha decidido venirse a vivir a España.

Increíble.

Sin palabras.

Con lágrimas en los ojos le dije que no podía creérmelo y que no podía estar más orgullosa y más emocionada por él y por nosotros. Al fin podíamos estar toda la familia junta de verdad y que rehaga su vida aquí con su familia de verdad y con la persona que pueda encontrar, pero juntos. No paro de imaginarme la vuelta viendo a toda mi familia y a las personas más importantes de mi vida esperándome en el aeropuerto, se que queda mucho tiempo y sé que puedo disfrutar muchísimo este año y sin duda lo voy a hacer, no estoy triste ni quiero volver ya, pero simplemente estoy muy emocionada porque podremos hacer todo lo que siempre hemos querido juntos y no a tantos kilómetros como hemos pasado todo este tiempo. Cada despedida se hacía más difícil y ahora ya no harán falta más. Podremos ir a visitarlo a Cádiz, podremos pasar nuestros cumpleaños juntos, podremos contarnos las cosas a la cara y no tardar tanto tiempo en hablar.
Estoy super contenta ahora mismo. Mi hermano se va a mudar a España en unos meses y definitivamente le he dicho a toda mi familia en esa llamada la carrera que voy a hacer después de mucho tiempo pensándolo y después de muchas dudas, se que no me voy a arrepentir.

El día que había empezado "normal", se ha convertido en uno para recordar.

miércoles, 25 de octubre de 2017

Gracias, pero esto no es una despedida.

Tras haberlo pensado mucho me he decidido.

Estoy decidida a disfrutar, a ser feliz y a vivir esta gran experiencia que el pedazo de familia que tengo me ha brindado. Estoy decidida a que este año me cambie la vida y también como persona. Estoy conociendo a gente maravillosa, se que tengo mucha gente maravillosa en casa y se que a los de verdad no los voy a perder y por supuesto a tí, tampoco. Porque disfrutar no significa beber hasta perder la conciencia y coger a la primera persona que pase por mi lado. Significa vivir cada segundo y aprender de todas y cada una de las cosas que estoy viviendo en este momento porque como dice la canción, solo se vive una vez.

Tengo una familia de acogida maravillosa, que me cuida y que espero ser una parte de ellos cuando termine este año porque ellos, aunque no lo sepan, ya son parte de mí. Una argentina que no puedo querer más aunque solo llevemos conociéndonos poco más de dos meses, una finlandesa que me ha dicho que me ha echado de menos esta semana que no nos hemos visto y me ha derretido completamente, una alemana que me pone de los nervios pero de la que me voy a llevar el recuerdo, un finés que me vio la cara de ilusión al decir que no podía tener más ganas de ir al baile y sin dudarlo me dijo que él sería mi pareja, mis tres finlandesas que son el alma de la fiesta y me llevan siempre con ellas, mi jugador de floorball que no se como le he podido coger tanto cariño aunque aquí no se muestre, una chica como el azúcar porque no he visto carita más dulce que ella y varios pendejos pero el más importante aquel que me enerva cuando pega gritos jugando a los videojuegos pero que me mira, me sonríe y cada vez me dan más ganas de ser como su hermana.

Muchísima gente.

Muchísima que me hace feliz.

Pero todo esto no significa que me vaya a olvidar de vosotros. De mi familia real a la que quiero más que a mi vida y echo de menos. Mis padres que nunca se han separado de mí y que me han llevado de la mano pero ahora me toca a mí hacer mi propio camino. Mis hermanas, mis dos tesoros, mis ejemplos a seguir, esas manos que me han sacado del fondo del pozo tantas veces cuando me ahogaba, que me entienden siempre pero que siempre van a ser sinceras conmigo, a las que quiero más que nada y las que me han hecho ser como soy hoy en día. Mi hermano mayor, que me robó el corazón con 5 añitos y a pesar de toda la distancia que nos separa eso no ha sido ningún impedimento para saber que es mi debilidad. A mis mejores amigas que ya sabéis de sobra quienes son, que seguís ahí para mí hasta a 3400 kilómetros de distancia, que me secáis las lágrimas hasta viéndonos en una simple pantalla y que pase lo que pase y el tiempo que pase, se que seguiréis. Mis hermanas pequeñas: Córdoba y Alcalá, mi mejor amiga, la hermana de la locura y mi hermano y mi marido a la vez: Granada, que aunque lleve mil sin hablar contigo te echo de menos y nunca te olvido y a mi mejor amigo, ese que siempre sabe cuando sacarme una cerveza y el que siempre está en medio, hasta en mis 18, no sé ni de qué manera pero me encanta.

 De mi segunda familia y sobre todo, de tí mi amor. Aunque no estés ahora, como siempre te digo y no me cansaré de decirte, esto no es nada para nosotros, lo sabemos. Gracias por estos meses y por los que me quedan por escribirte. Gracias por ser como eres y por enseñarme tantísimo en tan poco tiempo. No se si me lees pero si lo haces no me lo digas y si no lo haces, ya te lo enseñaré cuando vuelva.

Solo me queda decir que gracias a todas las personas que se han preocupado por mí y a las que lo siguen haciendo, a mi familia, a mis amigos y a todas las personas que me han aportado algo en la vida, gracias por aparecer en ella.

Y por último, gracias a mí. Por crecer y aprender de cada paso, cada error, cada respiración y cada lección. Por no perder ni un minuto más y por ser yo misma siempre porque lo siento para el que no le guste pero soy como soy porque soy de donde vengo y no puedo estar más orgullosa de ello.

Gracias y

Nos vemos pronto
Esto no es una despedida.