miércoles, 7 de octubre de 2015
Cambios.
martes, 20 de enero de 2015
Da pena.
Da pena la manera y la rapidez en la que los tiempos cambian. Para bien o para mal.
El tiempo son solo números, son unas agujas que dicen que llegas tarde al instituto, como siempre. Son esos últimos segundos de aquella mirada. Es aquel ultimo suspiro tan breve pero tan intenso. Es aquel beso inesperado que alguien te robó una noche de verano. Es el ultimo minuto de tu canción favorita. Es el fin del grito de la muerte agudiza.
'El tiempo es oro' dicen. Y ni si quiera se han parado a mirar a su alrededor y decir:
- Joder, ¿que coño estoy haciendo? ¿es esto lo que esperaba de mi? ¿es esto todo lo que quiero ser en mi vida?
Sin embargo yo, me paré. Me planté en seco y miré mi reflejo. Aquel día encontré respuesta a todas esas malditas preguntas que no paraban de rondarme la cabeza. Simplemente esperé e hice lo que tenia que hacer. No se como lo supe, ni siquiera se decir si lo he hecho "bien" lo único que sé, es que creo en el destino, que alguien por ahí arriba, llámalo ángel, llámalo estrella, vela por nosotros y nos pone obstáculos para que seamos capaces de quitarlos. Y no nos damos cuenta de que encontramos un obstáculo y nos damos la vuelta, de hecho, lo único que hacemos de esta manera, es echarnos piedras a nuestro tejado sin mirar a las personas que tenemos al lado. Miramos nuestra meta. Aquella bandera blanca y negra que nos diga que hemos llegado, que lo hemos conseguido. Pero antes de ni siquiera sentir que la tenemos cerca, nos rendimos. Paramos para decir que no podemos más, diciendo que nos hemos esforzado "demasiado". ¿Demasiado? Demasiado es no dormir para darle de comer a tus hijos. Es buscar un trozo de pan para quien no tiene nada. Eso es demasiado. ¿Y tu te paras? Tienes la oportunidad, joder. !Venga! Aprovecha, porque el día que lo bueno acabe no tendrás nada y tendrás que ponerte a buscar tu. No lo harán por ti. Tus sueños los persigues y los consigues tu y con ello tu satisfacción. Nadie puede hacerlo por ti. Así que, trabaja, estudia, lucha. Porque la fortaleza que ganes ahora te hará falta para más adelante. De hecho, te harán falta muchas más.
La vida nos prepara para algo peor. Para todos y cada uno de los obstáculos que haya en tu camino. Quitalos. Pide ayuda. Lucha y nunca, NUNCA, te rindas. Hazlo por todas y cada una de las personas que no quieren verte sufrir mas adelante. Porque esto no es nada con lo que nos espera más adelante.
martes, 6 de enero de 2015
Navidad.
lunes, 29 de diciembre de 2014
Deseos.
viernes, 31 de octubre de 2014
Vida.
Dar un paso y subir a aquel magnifico sitio. Aquel que nunca pense que me iba a hacer derramar tantas lagrimas de felicidad. Llegar a el nivel de satisfacción de enseñarle al público el trabajo de año tras año. El esfuerzo de 7 años bailando, sudando, llorando y riendo. Si, sin duda, nunca cambiaría ni uno de estos años porque disfruto con cada paso que doy. Con cada gota de sudor que derramo y con cada hora, minuto y segundos que paso bailando.
Me gustaría dar las gracias a todas esas personas que han pasado por mi vida, con o sin dejar huella. Para bien o para mal, gracias. Gracias por hacerme caer para darme la oportunidad de levantarme con mas fuerza y con ello, hacerme mas fuerte. Y gracias a todas esas personas que me han ayudado a mejorar y a seguir. Pero siempre, disfrutando. Trabajando duro para llegar a una meta, esa meta que nunca acaba. Que llega, pero queremos más y más y más. Somos insaciables.
sábado, 9 de agosto de 2014
Nuestro lugar.
sábado, 2 de agosto de 2014
Brindemos.
Brindemos, porque fui feliz. Porque una persona, me hizo feliz. Brindemos por aquel instante. Y por todos los de después. Brindemos por todas esas personas que se fueron de nuestras vidas cuando mas falta nos hacían. Brindemos por la alegría, por el llanto, por los amigos y por la fiesta. Brindemos por tener una vida, esta vida, una familia, un futuro y una ilusión. Brindemos por ese sueño que no cumpliremos jamás y que aunque sepamos que no lo vamos a conseguir, sigamos luchando por él. Luchemos por llegar a él, por sentirlo tan cerca, que nos rompa. Que nos rompa el corazón, los esquemas, la vida... Que nos rompa como tu lo hiciste. Me desvivi por ti sin pedir nada a cambio y me la devolviste con todo el amor que tienen unas lágrimas de dolor, con todo lo que tiene un corazón astillado. Rasgado. Roto. Partido. Y fin, no hay más. Se acabó el cuento. Nos quedamos esperando nuestro ''y fueron felices para siempre'', pero se nos quedó en el camino. Porque ni tu esperabas que yo fuese tu princesa, ni yo esperaba que tu fueras mi príncipe.
Es gracioso como ha cambiado todo en tan poco tiempo. En unos meses, le dimos la vuelta a la tortilla. La lanzamos tan alto que perdimos el control. Desapareció en el camino, al igual que nuestro amor, al igual que nuestro '' y fueron felices para siempre''. Nuestro final llegó y no me di cuenta. Hasta aquel momento en el que lo único que nos quedó fue café para uno y desconfianza para veinte.

